El paraguayo al que un rey salvó de la pena de muerte cae de nuevo en manos de la justicia
Óscar Benicio Irala López, quien fue liberado de una prisión en Tailandia tras recibir clemencia real, fue detenido nuevamente en Pedro Juan Caballero. Es sospechoso de participar en asaltos, uno de ellos con un comisario como víctima.
Óscar Benicio Irala López, el paraguayo que logró evitar la pena de muerte en Tailandia y fue liberado tras una serie de reducciones de condena otorgadas por el rey de ese país, vuelve a estar en el centro de la escena policial. Ayer fue detenido en Pedro Juan Caballero por ser sospechoso de participar en asaltos a locales comerciales, incluido un atraco en el que resultó víctima un comisario principal.
El arresto de Irala López se produjo en la vía pública del barrio San Antonio, luego de un trabajo de inteligencia policial. El joven de 27 años, quien ya cuenta con antecedentes por robo en Paraguay, fue identificado como presunto implicado en el asalto al comercio “Mega Celulares”, ocurrido en la mañana del 21 de marzo. En este hecho, los delincuentes se llevaron G. 6.000.000, varios celulares y pertenencias del comisario Mauro Andrés Zelaya Cáceres, quien se encontraba en el lugar al momento del asalto.
Horas después del atraco, el radio policial y el celular del comisario fueron hallados abandonados en la zona de la línea internacional. Posteriormente, tras un allanamiento en la vivienda donde residía Irala López, los investigadores encontraron diversas evidencias que lo vincularían con hechos delictivos recientes. Entre los objetos incautados se encuentran:
Drogas:
6,96 gramos de cocaína tipo crack, 1,74 gramos de cocaína y 7 pastillas de color rosa, presumiblemente tusi.
Vehículo:
Una motocicleta Leopard HB110 de color gris con rojo, sin chapa y con número de chasis no visible.
Vestimenta:
Varias prendas de vestir, incluyendo jeans de color azul, remeras básicas y calzado deportivo, que coinciden con las utilizadas en otros atracos recientes.
El detenido permanece a disposición del Ministerio Público mientras avanza la investigación. Su caso genera gran impacto debido a su historia previa: tras ser condenado a 50 años en una de las cárceles más inhumanas de Tailandia por tráfico de drogas, recibió sucesivas reducciones de pena hasta ser liberado y deportado a Paraguay. Sin embargo, lejos de reinsertarse en la sociedad, hoy enfrenta nuevas acusaciones que podrían llevarlo nuevamente a prisión.