El fallecimiento de una niña de 3 años por desnutrición crónica en la comunidad indígena Tacuara ha generado una profunda conmoción en Pedro Juan Caballero. Tras el deceso, la licenciada Karla Manzur, jefa del Programa Alimentario Nutricional Integral (PANI) de la XIII Región Sanitaria, brindó detalles sobre el historial clínico de la menor, revelando que el seguimiento se vio interrumpido en múltiples ocasiones por la falta de comparecencia de los tutores.
Según la responsable del programa, la niña formaba parte del PANI desde sus primeros días de vida. Sin embargo, los registros demuestran que los padres no cumplían con el retiro mensual obligatorio de la leche fortificada ni con los controles de peso y talla.
En lugar de acudir cada 30 días, los padres se presentaban cada 70 u 80 días. El sistema registró tres salidas automáticas del programa debido a que la familia desaparecía por periodos superiores a los 90 días. Manzur enfatizó que, aunque el personal de salud realiza el seguimiento protocolar, el 90% de la responsabilidad recae en los tutores. Además, señaló que en la zona de Cerro Cora’i existe a menudo resistencia de las comunidades indígenas al ingreso de los equipos de salud.
Causa de muerte y detención de los padres
El diagnóstico del médico forense, doctor César González, fue determinante: la pequeña falleció por una “deshidratación grave crónica calórica proteica”, cuadro vinculado a una desnutrición severa y prolongada.
Ante la evidencia de una presunta falta del deber de cuidado, la agente fiscal Sandra Díaz ordenó la detención preventiva de los padres: una joven de 18 años y un hombre de 27 años.
Alcance del programa PANI
A pesar de este trágico desenlace, el programa mantiene una cobertura masiva en el departamento de Amambay. Al cierre de 2025, se registraron 24.571 usuarios, de los cuales 9.631 pertenecen al sector indígena de Pedro Juan Caballero. El PANI asiste a niños menores de cinco años, embarazadas y casos excepcionales con vulnerabilidad extrema hasta los 19 años.
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