La agente fiscal Reinalda Palacios, especializada en Delitos contra el Medio Ambiente, se constituyó en la comunidad indígena Yvypyte Atyva para verificar denuncias sobre tala de árboles nativos. El procedimiento en Cerro Corá arrojó resultados mixtos con la confirmación de delitos ecológicos, aunque no en la escala masiva reportada inicialmente.
El operativo se realizó este martes (17), en horas de la mañana, en el predio de la comunidad indígena. Al llegar a las inmediaciones de la escuela, la comitiva fiscal y policial pudo constatar un montículo de troncos amontonados. Sin embargo, la fiscal aclaró que se trata de árboles de eucalipto, una especie exótica destinada a la explotación que no goza de la protección de la ley de deforestación.
Al adentrarse en la zona del monte, el personal técnico sí constató la existencia de tala selectiva de árboles nativos como kurupa’y, yvyra pytã, petereve y peroba. El volumen real de lo talado en esta zona de Cerro Corá asciende a unos 4 metros cúbicos, los cuales quedaron bajo custodia de los líderes de la comunidad por disposición fiscal.
Con el apoyo de un dron del Departamento de Bosques, las autoridades monitorearon la zona, considerada “zona roja” por su peligrosidad, descartando desmontes masivos o deforestación a gran escala en el sector denunciado. La fiscal también desmintió que la tala afecte al sitio sagrado de Jasuka Venda.
Según los primeros informes, los presuntos autores de la tala en Cerro Corá serían miembros de la propia comunidad trabajando en conjunto con personas de nacionalidad paraguaya para la comercialización de la madera. El procedimiento finalizó a las 11:30 horas, elevándose los antecedentes al Ministerio Público para la investigación de la causa “Hilario Villalba Fernández sobre delitos ecológicos”.
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